El Tala del centenario llega a nuestro
Colegio
Como Escuela Verde Consagrada de los niveles inicial y
secundario, tenemos el orgullo de anunciar que hemos sido seleccionados para
formar parte de la propuesta «Un árbol, cien historias». Esta iniciativa se
enfoca en la valorización y conservación de ejemplares centenarios, como
el Celtis tala del Jardín Botánico Carlos Thays, buscando
proteger el árbol y compartir las memorias colectivas y el valor histórico que
los vecinos han construido a su alrededor durante décadas.
El origen de nuestro ejemplar
El Jardín Botánico posee uno de los Talas más antiguos de la
Ciudad de Buenos Aires. En el año 2024 se cosecharon sus semillas y se
obtuvieron más de 100 pequeños talas con el fin de entregarlos a quienes se
comprometieran con su cuidado.
El Tala es un árbol mediano que formaba parte del
paisaje originario de esta región. Debido a su valor cultural vinculado a la
identidad de nuestra ciudad, fue protegido por la Legislatura porteña en el año
2015. Es, además, un refugio de vida: infinidad de aves y mariposas (como
la Zafiro del Tala) lo visitan para alimentarse o poner sus huevos
en él.
El proceso de selección y capacitación
Nuestra referente ambiental se registró en la propuesta y, tras
quedar preseleccionados, fuimos finalmente elegidos para recibir uno de estos
100 descendientes. El lunes 4 de mayo, nuestra Referente Ambiental Prof. Miriam Iapichino se capacitará en la entrega
de nuestro Tala con su certificado de origen. En dicha jornada, recibirá una
charla sobre los talares, técnicas de trasplante y registro de observaciones,
permitiéndonos contribuir no solo a una ciudad con más especies nativas, sino
también a una iniciativa de conciencia ciudadana.
35 Años de Raíces: Un hito institucional
El Tala será plantado en el suelo de nuestro colegio para marcar
un hito: los 35 años de nuestra institución. Al elegir una especie nativa
para este aniversario, reafirmamos los valores que cultivamos en nuestras
aulas:
· Fortaleza y resiliencia: su madera dura
y ramas zigzagueantes resisten los vientos fuertes, tal como nuestra comunidad
ha crecido ante los desafíos.
· Un refugio de vida: así como el Colegio
alberga sueños, el Tala es un ecosistema que provee hogar a la biodiversidad
local.
· Identidad local: reafirmamos nuestro
compromiso con el cuidado del medio ambiente y el patrimonio natural.
Este ejemplar crecerá junto a las nuevas generaciones; sus raíces
se nutrirán del mismo suelo donde hoy jugamos y aprendemos, y su copa ofrecerá
sombra a quienes vendrán después. No sólo celebramos el tiempo transcurrido,
sino que hundimos nuestras raíces más profundo en la tierra que nos ve crecer.
Que este Tala sea un recordatorio de que, al igual que la
educación, los frutos más valiosos requieren tiempo, cuidado y una base sólida.
"Quien planta un árbol, planta esperanza." Hoy plantamos 35 años de
recuerdos y toda una vida de futuro.