¿Saben una cosa? Hay un color que nos hace latir el corazón muy, muy fuerte. Un color que cuando lo vemos, nos dan ganas de abrazarnos, de saltar y de cantar todos juntos. Sí, ¡el celeste y el blanco!
Hace mucho, mucho tiempo, un hombre muy valiente y creativo llamado Manuel Belgrano miró al cielo y pensó: "Nuestra patria necesita un símbolo para que todos sepamos que somos un gran equipo". Y miró las nubes, miró el sol, y creó nuestra bandera. La bandera que colgamos en el jardín, la que vemos en las plazas y la que nos abriga el alma.
Pero pasaron los años, y descubrimos que esa bandera también tiene otra magia: ¡se convierte en camiseta!
Porque jugar en equipo en el Mundial es como cuidar a la Patria: significa ayudarnos si alguien se cae, festejar los logros de los compañeros, compartir la pelota y gritar un "¡Vamos Argentina!" que se escuche hasta la luna.
Hoy celebramos el Día de la Banderita de Belgrano, que es la misma que nos hace saltar de alegría en cada partido. ¡A levantar los banderines bien alto, a abrazar al amigo de al lado y a decir con orgullo que este equipo celeste y blanco juega siempre unido!

